Javier Simó · Hipnoterapeuta · Coautor de Protocolo de Riqueza (Deusto)
Cada año trabajas más y tu negocio “sigue igual”.
Destripo por qué tu mente te frena en automático, hagas lo que hagas. Y con hipnosis le damos los permisos para conseguir lo que quieres.
¿Permitir que tu subconsciente juegue a tu favor?
No es una compra. Ves aquí mismo si encajas y, si quieres, hablas con Borja, mi socio, por WhatsApp.
Lo quieres conseguir, lo intentas todo, y no pasa.
Te pongo un ejemplo, y a lo mejor eres tú. Quieres tener cada año un poco más de patrimonio. Este año has ganado más que el anterior y has trabajado más horas que nunca. Y en diciembre, cuando haces cuentas, tienes lo mismo que hace un año.
Y no será porque no lo hayas intentado. Has subido precios, has cambiado de mentor, te has organizado mejor. Algo mejora unos meses, pero tu patrimonio no crece. Y no es porque no sepas lo que hay que hacer. Hay algo, y no sabes qué, que no te deja ganar más dinero ni hacer crecer lo que tienes.
| 2023 | 2024 | 2025 | 2026 | |
|---|---|---|---|---|
| Facturado | 140.000 € | 185.000 € | 230.000 € | 275.000 € |
| Te queda | 21.000 € | 22.000 € | 21.000 € | 21.500 € |
| Domingos libres | 0 | 0 | 0 | 0 |
Facturas bien y a final de año no sabes dónde ha ido el dinero.
Entra, y por algún sitio se vuelve a ir: un gasto, una inversión, un imprevisto.
Sabes lo que deberías cobrar y cobras mucho menos.
Sabes que tendrías que estar cobrando 5.000 o 10.000 € al mes, y cobras 2.000.
Te va bien y sabes que podrías llegar mucho más lejos.
Lo intentas de mil maneras y la cifra se para siempre en el mismo sitio, como si hubiera un techo que no ves.
Ya ganas lo suficiente, pero el negocio no te deja tiempo para disfrutarlo.
Quieres disfrutar de la vida y de lo que has ganado. Pero el negocio se come tus tardes, tus fines de semana y hasta tus vacaciones.
Has pagado mentorías y tienes la estrategia clarísima, pero no la pones en marcha.
Sabes exactamente lo que toca hacer. Y lo vas dejando: para el lunes, para cuando acabes esto, para el mes que viene. Y se te pasa el año.
Sabes que tienes que dar la cara, y algo te frena.
Grabar un vídeo, hablar en público, ponerte delante en una reunión importante. Lo vas dejando, o lo haces pasándolo fatal.
Quieres soltar trabajo y acabas haciéndolo todo tú.
Contratas a alguien y, al cabo de unas semanas, vuelves a estar encima de todo, porque nadie lo hace como tú.
Te va mejor que nunca y, aun así, vives con miedo a perderlo.
Miras la cuenta cada dos por tres. Un mes flojo y ya te ves volviendo a empezar de cero.
Si lo tuyo no está aquí, no pasa nada: son ejemplos. Todo el mundo tiene algo que quiere conseguir y no consigue. Piensa un momento en lo tuyo.
Hay permisos que tu subconsciente nunca te dio.
Tu subconsciente funciona como el móvil: hay cosas que hace solo y cosas para las que necesita permiso. Es como cuando una aplicación te pregunta «¿Quieres dar permiso para que se active la cámara?»: haces así, tic, y se activa. Y cuando tú quieres algo para lo que él nunca te dio permiso, decide él, en automático y antes que tú.
Muchos de esos «no» vienen de casa: de lo que viste y oíste del dinero, del trabajo y de lo que vale uno. Nadie lo hizo con mala intención. Y muchas veces se quedan por amor: para seguir siendo de los tuyos y no hacerles daño. Pero siguen ahí, y hoy deciden por ti.
«Es como con las aplicaciones. Eso que pone: ¿quieres dar permiso para que se active la cámara? Pues haces así, tic, y se activa.»
Pruébalo. Toca el permiso que quieras darte y mira lo que pasa.
Permisos
0 de 6 concedidos
Entra dinero, y a final de año no sabes dónde ha ido.
Sabes lo que tendrías que cobrar y llevas años cobrando menos de la mitad.
Llegas más o menos a donde llegaron ellos y, sin saber por qué, ahí te paras.
Tienes la estrategia por escrito y se te va otro mes sin empezarla.
Cuando por fin te das algo, o lo pagas con culpa o lo fundes de golpe.
Tu negocio crece, pero manda él: en tu agenda, en tu dinero y en tus domingos.
Tu subconsciente
Eso es lo que hacemos con la hipnosis: hablar con tu subconsciente, que es quien pone ese «¿de verdad?», y darle permiso para lo que hoy quieres y no consigues. Sin dejar de querer a los tuyos: puedes quererlos mucho y, aun así, permitirte ganar más, tener más y disfrutarlo.
«Fíjate que no pides habilidades. Solo pides permiso.»
Y un permiso que no quieres dar, no se da.
Si te da miedo perder el control, es normal: es lo primero que pregunta casi todo el mundo. Piensa otra vez en la cámara del móvil. Ninguna aplicación entra en ella si tú no le das permiso, por mucho que insista. Con tu subconsciente pasa igual: no se le engaña, se le convence, con argumentos y con calma, como en una negociación. Y lo que tú no quieres, no entra.
¿Y qué sabe un hipnoterapeuta de negocios?
Empecé muy lejos de todo esto: en misiones militares, en Bosnia.
En 2005 cofundé una empresa tradicional, de las de nóminas, proveedores y facturas que pagar a final de mes. Hoy, más de veinte años después, sigue abierta y factura más de 3 millones de euros al año.
En 2013 empecé a montar y a entrenar mi propia red comercial, que llegó a facturar 1 millón de euros al año. Y en 2017 arrancamos unos canales de YouTube que hoy pasan de los 4 millones de seguidores y siguen generando ingresos en automático.
Por el camino, llevo más de quince años trabajando como mentor de emprendedores. Y ahí vi lo que me hizo centrarme en la hipnosis: gente que sabía perfectamente lo que tenía que hacer, que quería hacerlo, y no podía.
Yo ya conocía la hipnosis, pero por el otro lado. Hace doce años había algo que quería resolver y me dejé la piel: recorrí muchos caminos y, cuando ya no sabía qué más probar, llegué a la hipnosis como paciente. Me cambió tanto que quise entender de dónde sale lo que hacemos sin querer. Hice un máster en hipnosis clínica y seguí estudiando a fondo lo que explica cómo nos comportamos: las heridas del alma, las constelaciones familiares, la bioneuroemoción, el eneagrama…
Todo eso, junto con lo que he vivido yo, en mis negocios y en mi propia vida, es lo que me permite hacer este trabajo de una forma distinta.
Por eso, cuando me cuentes lo que te pasa con el dinero o con tu negocio,No te voy a hablar de oídas. Ni de manual.
Si me dices que facturas más que nunca y no sabes dónde está el dinero, o que hace meses que no tienes un domingo libre, no me lo tienes que explicar. Lo he visto por dentro, en mi empresa y en las de los demás. Vamos directos a lo que te frena por dentro.
Tres negocios, quince años y ni un solo nombre de cliente.
Ni de las empresas , ni de los canales , ni de una sola persona que haya acompañado. Lo fácil sería llenarte esto de logos y de caras. No lo hago, y es a propósito.
Lo que me vas a contar muchas veces no se cuenta ni en casa: cuánto ganas de verdad, cuánto te queda, qué se decía del dinero cuando eras pequeño.
Para contarlo, tienes que saber que de aquí no sale. La prueba la tienes delante: si aquí no sale ni una de mis empresas ni una sola persona que haya acompañado, imagínate lo que hago con lo tuyo.
El único sitio donde va a aparecer tu nombre es dentro de tus hipnosis.
Los únicos nombres propios de esta página: un libro, sus dos autores y su editorial
Protocolo de Riqueza
Protocolo de Riqueza
- Piensas
- Negocias
- Cobras
- Proteges
Protocolo de Riqueza
Borja Muñoz
y Javier Simó
DEUSTO
Borja Muñoz y Javier Simó
Deusto · junio de 2026
Lo escribí con Borja Muñoz, mi socio, y lo publicó Deusto en junio de 2026. Va de cómo piensas, negocias, cobras y proteges el dinero.
No te pido que me creas: lo buscas y está.
Un libro te puede explicar por qué te pasa. Lo que no puede es saber cómo te llamas. Para eso está RESET.
Método RESET
Tú me cuentas. Yo hago las hipnosis. Tú te tumbas.
- Un trabajo profundo y potente por Zoom, tú y yo. Te pregunto por tu historia, por tu casa, por lo que oíste del dinero. Ejemplos, no teorías: necesito que tu subconsciente sienta que te conozco muy bien.
- Unas preguntas, que me contestas por audio o por escrito, cuando puedas.
- Seis hipnosis hechas para ti, con tu nombre dentro y con los permisos que salen de lo que me has contado. Te llegan a tu panel, espaciadas, y se quedan contigo para siempre.
Seis hipnosis hechas para ti, con tu nombre dentro
¿Qué te toca a ti? Tumbarte, ponerte los auriculares y escuchar un rato, cuando a ti te venga bien. El ritmo lo marcas tú.
No te vendo fantasía: no te prometo qué vas a conseguir, ni cuánto ni cuándo. Lo que sí te digo es cómo suele notarse: poco a poco, y muchas veces te das cuenta cuando ya ha pasado.
RESET cuesta1.045 €
No es un curso para guardar en una carpeta.
Garantía de satisfacción de 90 días desde tu primera sesión. Si no estás contento, te devuelvo el dinero. Sin preguntas.
Mejor no le escribas a Borja si…
- Buscas que te mentoricen el negocio: estrategia, ventas o cómo dirigir.Para eso hay mentores, y muy buenos. Lo mío es que lo que aprendes con ellos, lo hagas.
- Quieres que te asegure una cifra o una fecha.Esa promesa no te la hago. Cada uno va a su ritmo.
- Lo que necesitas ahora es atención médica o psicológica.Eso va primero, y con quien toca.
- No puedes sacar un rato para tumbarte a escuchar.Mejor esperar a poder que empezar a medias.
Ya has probado a cambiarlo por la fuerza.
Has probado a ganar más, a trabajar más horas, a cambiar de mentor o de estrategia, a apretar los dientes. Y sigues sin conseguir lo que querías. A lo mejor no te falta hacer más. Te falta darte permiso.
La columna del año que viene todavía está vacía. El paso que sigue es pequeño: tocas «Comprobar si encajo» y aquí mismo te sale lo que te contaría Borja, mi socio: qué es RESET, lo que cuesta, la garantía y para quién es. Contestas tres preguntas y, si encajas, le escribes por WhatsApp con el mensaje ya escrito. Lo envías tú, cuando quieras.
| 2023 | 2024 | 2025 | 2026 | 2027 | |
|---|---|---|---|---|---|
| Facturado | 140.000 € | 185.000 € | 230.000 € | 275.000 € | |
| Te queda | 21.000 € | 22.000 € | 21.000 € | 21.500 € | |
| Domingos libres | 0 | 0 | 0 | 0 |
¿Permitir que compruebes si encajas?
No es una compra: es ver si encajas.
P.D.Si cierras esta página, no pasa nada: todo sigue como hasta hoy, y es una decisión tan respetable como la otra. Solo una cosa. Si la próxima vez que vayas a por algo lo intentas todo y no llega, no te eches la culpa ni pienses que te falta esfuerzo. Era cosa de permisos.